mi poema de jazz

Publicado en Crónica de ultramar. el 3 de Marzo, 2009, 6:22 por elarbolrojo

jazz

 

estoy explorando las voces
que habitan mis huesos más antiguos:
el don del lenguaje alcanza altura
en las raíces más profundas

 

vértigo, cardumen, alabastro
gota estremecida de mi ser
que busca los tramos de luz
más inservibles
para dejar a la orilla del camino
instrucciones precisas para no ser nunca maceta

 

existe un sol en cada verde recorte del olvido

 

sentada
en el metro
se suceden las imágenes del bosque
y sólo unos cuantos son capaces de ver
su corazón incrédulo habitando los andenes

 

la línea azul del metro
tal vez no lleve al cielo
pero lleva al centro de este pez
que se me clavó en los omóplatos
y fundó una república de nudos en mi espalda

 

crecen las pirámides en las yemas de los
dedos destejidos demasiado dóciles para no ser humanos

 

un niño blanco como de porcelana
rompe papeles compulsivamente
como un jazzista sediento
sabedor de que para llegar a ciertos sitios
hay que saber tocar ciertos fonemas
hay que saber timbrar a la hora improvisada
en que las notas deciden desnudarse
colgar su traje de corchea
colgar su traje noche derretida
colgar su archivo de pétalos morados
y habitar unas cuerdas que no saben cantar
y en cambio saben descolgarse
en todos los balcones del silencio

 

 

dejé un espacio de silencio    -véase-

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

y recé para que todos ahora
piensen y griten al unísono una palabra feroz
que los devore

 

y se sumerjan en la hoja en blanco
y me miren desde ahí

 

desde ese océano que discute con el iris
el iris, ese gran náufrago de todo lo que vemos

 

tal vez mañana ustedes se despierten soñados con piratas carnívoros
que duplican su bondad en los espejos

 

o tal vez no
y no importe que nunca se vayan a comer ciertas palabras
y no importe que nunca los desee un lobo hambriento
con un poema clavado entre los dientes