re-cordando

Publicado en Crónica de ultramar. el 15 de Septiembre, 2007, 14:47 por Inari

(esto lo escribí en méxico, seis meses después de haber llegado)

hace seis meses que me fui, pero esta vez me fui de más sitios, de más gentes, de más calles, de más bares, me fui hasta de una palmera y de un malecón que no es malecón pero que lo llamé así porque estaba pidiendo a gritos un nombre


me fui del camino a las dunas, distinto a distinta hora del día, hipnótico, magnífico se te clava en los ojos mientras oyes cómo resuena el eco del martillo ahí adentro, en la memoria, para que ni siquiera tengas que cerrar los ojos para verlo

me fui del sol y por eso me mojo
me fui de la arena y por eso me persigue con más insistencia que nunca como si un destino inevitable nos llenara a veces la boca
-la boca de la arena es cruel incluso cuando besa-
me fui del viento y por eso soplo para que el barco no pierda el norte y cuando nos encontremos brindemos en la cubierta con ron y haya un capitán y una palmera y un malecón y...

desembarco en otra playa
un pirata azul me saluda desde el acantilado
sonríe desde la esquina más perfecta del comienzo del mundo

esto de irse es difícil, en lo que te vas ni siquiera eres consciente de que te estás yendo, pero luego cuando vas hacia lo desconocido y hay mil puertas delante y no sabes la que finalmente se abrirá, el futuro es un terremoto que puede temblar en cualquier instante, y cuando llegas es un estar sin estar, es un no haberse ido habiéndote ido, es un estar estando en varios sitios a la vez, es una marea de voces que te acogen, es como volver a nacer ya con unos años, otra vida, otra persona que se levanta en medio de la lluvia y camina, como caminó otras tantas veces en medio de otras lluvias que significaban otra cosa

llegas a otro sitio y tu universo es una maleta que se vacía con dificultad, un libro que alguien con voz de pescadora te regaló antes de irte un día que te despertaste en una casa amiga y olía a café y saliste a la calle y marcaste el número de la más pequeña que al mismo tiempo es la más intensa y escuchaste esa voz azabache que tiñe los días de verde

los días verdes son la excusa perfecta para comer aceitunas

la ironía es lo que explica el mundo si se te hace demasiado
extenso demasiado
cruel demasiado
incierto

el mismo pirata azul en la misma playa me sostiene con su mirada
y sigo mirando al mundo con los ojos un poco más violetas y el pelo un poco más largo

esto es la crónica de un viaje a un país a través de un país donde no hay tren pero aún hay raíles

los raíles son la excusa perfecta para seguir caminando