la verdadera historia de lobo lópez

Publicado en Crónica de ultramar. el 1 de Febrero, 2007, 1:57 por Inari


kiko, o mejor dicho kikísimo veneno, tiene una canción que se llama lobo lópez
es, una de esas canciones de la vida, la banda sonora de todas las cocinas en las que bailé con teresa, un acompañamiento continuo

kiko tocó hace unas fiestas allá, en la plaza de santa maría, pol estaba enfermo, la jane andaba en otra ciudad haciendo de las suyas, la esme trabajaba y manolito dijo que él iba a pesar de todo lo plasta que me podría poner, porque yo como plasta no tengo rival, es más, ni siquiera el otro manolito, el gafotas, me gana
justo al llegar a la plaza de sta maría, bajando las escaleras, sonaba lobo lópez, llamé a la jane para que le llegara el rumor de la voz de kiko

el otro día escuchando la canción, me vino a la mente esto

la verdadera historia de lobo lópez

yo un día iba a viajar en avión, me encontré sentada en esas largas salas tan largas como las esperas justo al lado del mismísimo lobo lópez

escuchaba una y otra vez la canción de kiko (a veces yo hago eso: escucho una y otra vez la misma canción, pensé "ya tenemos algo en común")

reconocí a lobo, porque de vez en cuando lloraba y dejaba resbalar alguna que otra lágrima con una maestría largamente aprendida, lobo lópez llora lento y por eso le duele tanto
le ofrecí un caramelo de eucalipto,
lo tomó,
lo desnudó,
se lo llevó a la boca
y lo saboreó largamente

de reojo, durante unos instantes, seguí el rítmico movimiento de su lengua dándole vueltas

al fin pregunté:

"¿es usted lobo lópez?"
"lobo por parte de padre,
 lópez por parte de madre", contestó
"tiene nombre de cuento,
  mejor dicho de personaje de cuento", proseguí

puso una vez más la canción y la escuchamos en silencio, en esta ocasión él lloró copioso, le tendí un pañuelo de papel porque por lo general a los personajes de cuento no se les ven los mocos, ni siquiera se les intuyen

las gentes iban y venían, presurosas, raudas, con miedo a perder sus destinos

se levantó despacio
me tendió su mano
la estreché

"hora de irse, anuncian mi vuelo", dijo
"quizás seamos compañeros de viaje"
"tal vez, ¿a dónde va usted?", preguntó
"¿yo? a casa de mi abuelita..."