Publicado en Crónica de ultramar. el 1 de Julio, 2008, 23:59
por elarbolrojo
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las voces
mi mirada tiene manos mástiles melones
tiene música maltratada magia mustia moras mágicas murciélagos mutantes
mi mirada mar mármol mareado maremoto
mandarina megáfono molusco
son las voces del mar desconocido tan lejos de la boca que se pierden en un rugido pálido de gajos: el mar es la naranja de mi asombro
mi familia vocal me pertenece porque yo vivo en la panza de todos esos sonidos barrigudos que me reciben con los brazos abiertos cuando manos ya no son mirada ni son manos ni son minas ni son menos:
sólo son mis manos mudas
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Publicado en Crónica de ultramar. el 24 de Junio, 2008, 3:03
por elarbolrojo
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los ríos sonorosos
1.
calor/ sueño/ geografía casi humana en la piel de la tierra/ pasan los cauces de los ríos haciéndose preguntas/ tengo enojo/y no sé cómo acordarme de ti/ cómo llamarte si nunca quisiste acariciar/ los pliegues de mi nombre de origami/ ir de un lugar a otro/no significa desplazarse/ el calor es el destino del desierto/ aquí los párpados son cielo/ aterrizo
2.
mi voz se llena de avispas: mi corazón de arena
3.
un chico lee un texto sobre la vigorexia/ levanta en cada uno de sus brazos/ un poema de más de veinte quilos/ lee un hombre en inglés/y yo escribo como si tuviera la enfermedad fronteriza de los ojos/ me enredo/ creyendo en lo más/ frágil de mis pies/ que volverás a pisarme/ camino las calles derretidas de tu lengua/ una señora abre un paraguas los suficientemente grande para que el sol sienta /la amenaza/ de un pasado de hormiga/ cosechado en la más fría de las nieves
4.
una mujer se da la espalda a sí misma/ se da luego la vuelta para verse caminar/ y restarle importancia a las distancias/ una mujer se aleja de sí misma/ en una dirección completamente opuesta/ a las mareas que enternecen tanta arteria/ finge volar/ para ver el horizonte/ a sus espaldas
5.
dentro tan solo había vacío/ y te cegó
6.
camino por el mundo sin más dirección/ que la trastienda de todas las palabras
7.
no hay sol/ porque el sol está en mi sangre
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Publicado en La palabra que sana. el 19 de Junio, 2008, 18:13
por elarbolrojo
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NIÑAS pequeñitas enjabonan el pelo al sol
y el sol blasfema como un chiquillo mal educado
al que sumergen la cabeza en el estanque para lavársela.
Miles de pompas de jabón suben en el aire,
semejantes a diminutos arco iris sobre el horizonte de una mariposa encantada.
Las palomas persiguen las burbujas. La luz gesticula mientras regaña a las golondrinas
soñolientas.
Y a pesar de tanto ruido, no interrumpen su sueño
los adultos.
Pongamos, pues, una cigarra en la nariz del abuelo
para que sienta el olor de nuestra primavera
y su bastón florezca como un cerezo pequeñito sobre la cisterna.
Yannis Ritsos, Sueño de un mediodía de verano.
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Publicado en Crónica de ultramar. el 4 de Junio, 2008, 11:11
por elarbolrojo
Isocronías columna por Ricardo Yáñez La Jornada
La
noche del martes que acudí al Café Teatro o Casa Mora, que de ambos
modos le llaman, me equivoqué. Sabía que las poetas del megáfono
cocinaban el tema de la cocina, pero olvidé que tocaba ese día. Aún sin
enterarme me asomé al cafecito, unos cuantos jóvenes regados por aquí y
allá. Uno de ellos, poeta, salió a saludarme, lo que agradecí, y luego
otra, Diana Reza, a quien de momento no conseguí reconocer. Ambos
aligeraron la tensión o la presión por la edad y entré. Chin, la
cocina, me dije después. Y nada, que las chicas lo resolvieron
estupendo. Quedé muy sorprendido. Me sorprendió también el uso del
megáfono, del que sinceramente desconfiaba: un uso lo suficientemente
íntimo y público a la vez. Reza, comentan semanas después en otro café,
el San Pablo, de la Portales, las poetas del megáfono, es una especie
de integrante golondrina, va y viene, aparece y desaparece. Las
constantes son, en orden alfabético, Anaïs Abreu, Eva Cabo, Ximena de
Tavira, Ana Cecilia Delgado, Lauri García Dueñas, Haydée Ramos Cadena,
Marina Ruiz y María Tabares. Nueve de cualquier modo en total, buen
número, que martes a martes, a las 21 horas, desde inicios de este año
se dan cita en Tonalá 261, en la Roma Sur, para leer poemas, si así
puede decirse, por encargo del grupo mismo. Dije antes que quedé
sorprendido. N’ombre: me puse muy contento. Por su soltura, su calidad,
por la respuesta de los asistentes. Al fin, poesía viva, me dije; no
lectura que se aplaude al parecer porque se terminó. Debo advertir
que ya adentro encontré algunos amigos y dos libros, uno de armonía,
que de inmediato adquirí, y algunas cervezas. Pero de todos modos, el
ambiente era cordialísimo, de todos para con todos. Araceli Romero, a
quien hacía años (así este DF) que no veía, contribuyó como invitada
con un poema sobre un letrero en un baño de mujeres que fue ampliamente
festejado. El cantautor David Aguilar me llamó la atención, y es
increíblemente joven, respecto a mi –evitemos la palabra
sentimentalismo– efusividad a la hora de recitar un soneto mío que de
alguna manera entraba con el tema del día. Anoche tocó el tema espiral.
Para ilustrar este espacio, Nicole me dio un papelito:
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Etiquetas: poetas del megáfono
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